La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante el estrés, la depresión u otras afecciones tanto fisiológicas como psicológicas, que deben tratarse con médicos especializados para evitar que se complique.
Aunque la ansiedad se presenta de diferentes maneras en cada persona, existen algunos síntomas generales que ayudan a identificarla, como una aterrorizante sensación de miedo o preocupación, problemas para concentrarse, dificultades para dormir, cansancio, intranquilidad o irritabilidad.
A la par de someterse a tratamientos farmacológicos, psicoterapia o técnicas complementarias de relajación, la alimentación también es clave para crear un impacto positivo en el cerebro que pueda reducir la ansiedad.
A qué decirle que NO para evitar sufrir de ansiedad:
También existen otras herramientas que se pueden combinar con una buena alimentación y la eliminación de malos hábitos para triunfar en la lucha contra la ansiedad.
La meditación, por ejemplo. Ciertamente, no es un método de efectos inmediatos, pero la consistencia y la formación de un hábito ya son un buen comienzo. Además, si este es un tema nuevo para ti, ahora hay muchos recursos en la web, como apps, guías de meditación o vídeos en redes sociales que puedes consultar.
Empieza a practicar con algo muy sencillo pero eficaz, conocido como la técnica de anclaje 5-4-3-2-1. Consiste en tomar conciencia de nuestro entorno para transportar nuestra mente al presente. Respira profundo y enfócate en tu alrededor. Empieza a nombrar las cosas que te rodean en el siguiente orden: cinco que puedas ver, cuatro que puedas tocar, tres que puedas escuchar, dos que puedas oler y una que puedas probar.
A largo plazo, las técnicas adecuadas de meditación y mindfulness pueden ayudar a mejorar tu salud mental porque contribuyen a reducir el estrés, incrementar la concentración e impulsar la relajación.
Fuentes:
«Foods That Help Ease Anxiety», Healthline
«Everything You Need to Know About Anxiety», Healthline
«Unlocking the Power of Meditation: Your Ultimate Tool for Anxiety Management», Balance